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«Todo lo que digo le sienta mal.» Es una de las frases que más escucho cuando alguien me escribe por su pareja. Le pides que recoja la mesa o le preguntas por qué no ha contestado a un mensaje y, sin saber muy bien cómo, estáis discutiendo. Un rato después ya no habláis de la mesa ni del mensaje. Cuando se pasa el enfado queda la frustración de no entender cómo habéis llegado ahí, y casi siempre otra pregunta detrás: si el problema es tener una pareja emocionalmente inmadura.

A veces esa pregunta sale en voz alta, en mitad de la discusión, como un «es que eres un inmaduro». En ese momento parece que lo explica todo. El problema es que llamarle inmaduro no va a cambiar nada, porque es un juicio, y ante un juicio la otra persona se defiende en lugar de escucharte. La pregunta de fondo sí merece una respuesta, y la respuesta suele estar repartida entre los dos lados, porque la vida en pareja nos activa heridas a todos.

La madurez emocional en pareja no es ausencia de conflicto, es lo que haces cuando el conflicto ocurre. Por eso, cuando hay problemas de pareja y no tienes claro cuál es el problema, si tiene solución o si eres tú quien lo está alimentando, merece la pena entender qué os pasa a cada uno cuando algo se tuerce. Esa es la parte en la que puedes intervenir haga lo que haga tu pareja.

🎧 Episodio del podcast «Transforma tu vida»: ¿Eres una persona emocionalmente madura en pareja? Siete atributos concretos de la madurez emocional en pareja, con escenas de andar por casa, y un apunte final sobre la empatía, que es lo que más confusión genera.

Qué es la inmadurez emocional en pareja

Cuando se habla de madurez emocional, mucha gente imagina a dos personas que se comunican de forma impecable y nunca se alteran. Esa pareja no existe. Una pareja emocionalmente madura también discute, se enfada y a veces dice cosas de las que luego se arrepiente. La diferencia está en lo que hace con todo eso después.

La inmadurez emocional en pareja aparece cuando el roce se convierte en guerra, en castigo o en retirada emocional, en lugar de en una conversación que, aunque sea difícil y duela, termina acercándoos. Dicho de una forma algo más técnica, es la dificultad para sentir algo intenso sin que se convierta automáticamente en una conducta que hace daño, a ti o a la otra persona. Puedes estar enfadado sin humillar. Puedes tener miedo a una conversación sin intentar controlar lo que el otro dice.

Estas habilidades no dependen solo de ser buena persona o de querer hacerlo bien. Dependen de tu historia, de cómo está tu sistema nervioso en ese momento, del estrés que llevas encima y de lo que aprendiste para protegerte cuando las cosas se ponían difíciles, en tu infancia o en relaciones anteriores. Con lo cual, tener una pareja emocionalmente inmadura, o serlo tú, no mide cuánto os queréis ni qué clase de personas sois. Habla de recursos internos que, en un momento de tensión, tienes disponibles o no.

Por eso el «es que eres un inmaduro» del principio no ayuda. Es un juicio: describe a la otra persona e intenta ganar la discusión. El criterio, en cambio, habla de ti y de lo que necesitas: «esto no me hace bien», «esto me duele», «así no». Con un juicio, la otra persona se pone a la defensiva. Con criterio, por lo menos, sabe dónde estás y qué te pasa.

Por qué una conversación normal acaba en discusión

Muchas discusiones no empiezan por el tema, aunque lo parezca. Empiezan por lo que ese tema activa por dentro y no se ve. Tu pareja contesta seco, notas que algo te sube, el cuerpo se tensa, la respiración cambia y la cabeza empieza a interpretar. En pocos segundos el tema ha pasado a segundo plano y te estás defendiendo de algo. Es fisiológico, no es solo de cabeza.

Cuando una conversación se vive como una amenaza, el cuerpo pasa a modo defensa, y eso no es una decisión consciente. El equipo de John Gottman, que lleva décadas estudiando parejas en conflicto, llama a ese momento inundación emocional. En sus estudios observaron que, cuando el corazón supera las cien pulsaciones por minuto en mitad de una discusión, a la persona le resulta muy difícil procesar lo que le dice su pareja, por mucho que lo intente. Lo habitual en ese estado es atacar o cerrarse. También vieron que el cuerpo necesita alrededor de veinte minutos para volver a la calma.

Esto tiene una consecuencia importante. Cuando estás en ese estado, por mucho que sepas lo que te gustaría decir, no tienes acceso a ello. Por eso puedes tener clarísimo cómo quieres reaccionar y, aun así, reaccionar de otra manera, y luego sentir culpa o vergüenza por lo que dijiste. Tu pareja te toca el botón y tú saltas, y todo lo que habías pensado se queda fuera.

De dónde viene: cuando reacciona una herida antigua

La pareja es una de las relaciones en las que más expuestos estamos: necesitamos a esa persona, nos importa lo que piensa de nosotros y tenemos miedo de perderla. Con lo cual, es también donde más fácil se activan heridas antiguas. Cuando algo las toca, la reacción no sale de la persona adulta que eres hoy. Sale de lo que aprendiste a hacer, en la infancia o en relaciones anteriores, para protegerte y sobrevivir emocionalmente.

Cuando eso os pasa a los dos a la vez, la conversación deja de ser entre dos adultos que intentan resolver algo. Cada uno se está defendiendo desde lo que le dolió en el pasado, aunque use palabras y argumentos de adulto. Por eso os ponéis a la defensiva como cuando os regañaban en la infancia, y por eso una discusión por recoger la mesa puede doler como si fuera mucho más.

Lo que falta en esos momentos es lo que en el episodio llamo adulto interior: la parte de ti que puede notar la herida activada sin dejar que tome el mando. Entenderlo así cambia la pregunta. Ya no hace falta averiguar de quién es la inmadurez. Lo útil es saber qué se le activa a cada uno, de dónde viene y quién toma el mando por dentro cuando pasa.

¿Y si el problema soy yo? Las habilidades que te pueden faltar

Cuando buscas si tienes una pareja emocionalmente inmadura, esta es la pregunta que menos apetece hacerse. Es incómoda, y también es la que más te sirve, porque es la única en la que puedes intervenir. La madurez emocional se puede describir como un conjunto de capacidades, y lo que cuenta es cuáles tienes disponibles cuando hay tensión, no cuando estás tranquilo.

Lo más probable es que algunas te salgan y otras no, y que dependa del día. Eso es lo normal. Lo que te interesa ver es cuáles te faltan casi siempre, porque ahí hay algo que se puede hacer de otra manera.

Cómo saber si soy emocionalmente inmaduro en la relación
Cómo saber si soy emocionalmente inmaduro en la relación

Señales de madurez emocional

  • Sentir enfado sin que se convierta en ironía, reproche o ataque.
  • Darte cuenta de lo que se te activa mientras pasa, y no al día siguiente.
  • Distinguir lo que ha ocurrido de la historia que te cuentas sobre lo que ha ocurrido.
  • Decir lo que te duele sin juzgar a la otra persona.
  • Poner un límite sin necesitar enfadarte mucho para hacerlo.
  • Volver a hablar de una discusión después, en lugar de esperar a que se pase sola.
  • Entender a tu pareja sin dejarte a ti fuera.

Reconocerte en varias no te convierte en peor persona. Te da información sobre lo que te falta.Si te has reconocido en varias, no lo uses para machacarte. Úsalo para entenderte y para saber qué puedes mejorar.

▶ En el episodio desarrollo cada una de estas situaciones y qué hacer en el momento: 

[Spotify: https://open.spotify.com/episode/6wAyn3KlKu24URpBJbpzz0] ·

[YouTube: https://youtu.be/q3-e9KY9B2A]

Cuando sabes lo que deberías hacer y no te sale

A lo mejor ya has intentado hacerlo de otra manera, y durante un tiempo ha funcionado. En la siguiente discusión fuerte vuelve a pasar lo mismo, aunque te importe mucho hacerlo bien y pongas toda tu voluntad.

Cuando entiendes lo que pasa, sabes que podrías hacerlo de otra manera y, aun así, en el momento no eres capaz, muchas veces hay algo debajo que no se resuelve con fuerza de voluntad. Suele estar en uno de estos sitios, o en varios a la vez:

  • Una herida sin sanar de la infancia. La forma en que aprendiste a protegerte cuando no te atendían o cuando el conflicto en casa daba miedo.
  • Un trauma previo. Una experiencia que en su momento te desbordó y que tu cuerpo sigue tratando como si estuviera ocurriendo, aunque haya pasado mucho tiempo.
  • Lo que te dejaron relaciones anteriores. Una pareja que te traicionó o que desaparecía puede hacer que hoy reacciones a cosas que tu pareja actual ni siquiera ha hecho.
  • Desgaste. Muchas discusiones sin reparar, o una etapa de mucho cansancio, dejan a cualquiera con muy poco margen.

En estos casos, las técnicas de comunicación se quedan cortas, porque la reacción se dispara antes de que puedas usarlas. Lo que hace falta trabajar es lo que hay debajo: de dónde viene la reacción y qué necesita tu cuerpo para dejar de vivir la discusión como un peligro. Es un trabajo que lleva meses y que se hace en terapia, con la historia de cada persona y con el cuerpo. Si te reconoces aquí, lo que más te puede ayudar es buscar ayuda terapéutica para resolverlo, aunque tu pareja no participe.

¿Tiene solución una pareja emocionalmente inmadura?

En muchos casos sí, porque hablamos de habilidades, y las habilidades se desarrollan. Ahora bien, conviene ser realistas. Cambiar reacciones automáticas que te acompañan desde hace mucho no se consigue leyendo un artículo ni en unas semanas, y cuando hay heridas o desgaste detrás, suele hacer falta ayuda terapéutica.

Hay algunas señales de que puede ser el momento de pedir ayuda:

  • Las discusiones se repiten igual por mucho que las habléis.
  • Los dos sabéis lo que deberíais hacer y, en el momento, no os sale.
  • Uno de los dos ya ha dejado de intentarlo y se ha desconectado.
  • Te estás apagando para que haya paz.

Si te reconoces en alguna, este post sobre cómo saber si necesitas ayuda con tu relación de pareja te puede orientar. Y si quieres saber si tiene sentido trabajarlo en tu caso, eso es justo lo que vemos en una sesión de claridad.

Todo este post habla de discusiones, de roces y de dificultades para gestionar el conflicto. Si en tu relación hay miedo, amenazas, control o violencia, eso no es inmadurez emocional, y lo primero es tu seguridad. En España puedes llamar al 016, que atiende casos de violencia de género, o pedir ayuda especializada.

Siguientes pasos

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Preguntas frecuentes


¿Qué es una pareja emocionalmente inmadura?

Es una relación en la que, cuando aparece el conflicto, uno o los dos miembros no tienen disponibles ciertas capacidades: sentir algo intenso sin atacar, darse cuenta de lo que se les activa, poner límites sin enfadarse y volver a hablar después de una discusión. No describe el carácter de nadie ni cuánto se quieren. Describe lo que pasa cuando hay tensión.

Empieza por lo que sí depende de ti: cómo respondes cuando algo te sienta mal, qué límites pones y si vuelves a hablar después de una discusión. Decir lo que te pasa y lo que no vas a aceptar cambia la conversación desde tu lado.


¿Cómo saber si mi pareja es emocionalmente inmadura?

No hay una lista cerrada de señales, y casi nunca la inmadurez está solo en un lado. Se ve en lo que hacéis con el conflicto: si las discusiones terminan en guerra o en días de silencio, o si, aunque duelan, os acaban acercando.


¿Por qué mi pareja y yo discutimos por cualquier cosa?

Cuando parece que tu pareja se enfada por todo, o que tú saltas por cualquier cosa, suele haber poco margen y temas anteriores sin reparar. Con lo cual, un roce pequeño reactiva todo lo acumulado y la discusión ya no es por el tema del día, sino por el historial.


¿Por qué mi pareja se cierra cuando discutimos?

Cerrarse es una de las dos formas habituales que tiene el cuerpo de defenderse cuando una conversación se vive como una amenaza; la otra es atacar o insistir. Muchas veces, quien se cierra no lo vive como indiferencia, sino como la única forma de no desbordarse.


¿Qué es la inundación emocional?

Es el término que usa el equipo de John Gottman para el momento en que, en mitad de una discusión, el cuerpo se activa tanto que la persona ya no puede procesar lo que le dicen. En ese estado lo habitual es atacar o cerrarse, y el cuerpo necesita alrededor de veinte minutos para volver a la calma.


¿Una pareja emocionalmente madura discute?

Sí. Una pareja madura discute y se enfada. La madurez emocional en pareja se ve en lo que hacéis con la discusión: si el roce se convierte en guerra, castigo o retirada emocional, o si termina acercándoos.


Mi pareja no quiere ir a terapia, ¿qué puedo hacer?

No hace falta que vayáis los dos. La terapia individual también trabaja la relación, porque cuando cambia la forma en que una persona reacciona, cambia la dinámica entre los dos. Si dudas de si necesitas ayuda, este post sobre cómo saber si necesitas ayuda con tu relación de pareja te puede orientar.



Terapia y Coaching para Adultos y Parejas
Psicoterapia Relacional para Adultos y Parejas

Sobre la autora Eva Martínez Díaz, psicoterapeuta relacional integrativa con enfoque somático, certificada en NARM (un modelo de trabajo con heridas tempranas y relacionales) y especialista en Inteligencia Emocional y Relacional. Acompaña procesos de personas y parejas desde 2010, online y en Madrid. Presenta el podcast «Transforma tu vida desde tu interior».cesos de personas y parejas desde 2010, online y en Madrid. Presenta el podcast «Transforma tu vida desde tu interior».

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